Cómo se lava aquí
El ozono no es magia.
Es química con caducidad
Y esa caducidad es justo lo que interesa: actúa mientras dura el baño y luego vuelve a ser oxígeno, sin quedarse en el manto. Baja y te contamos qué es, por qué lo usamos y qué no te vamos a prometer.
El porqué
Un buen baño empieza por la piel
El pelo es lo que se ve. Debajo está la piel, y es la que sostiene todo lo demás: un manto bonito sobre una piel descuidada dura poco.
Por eso el agua del baño no es un detalle. En ACUKA la ozonizamos para sumar al lavado una acción antibacteriana sobre la piel, sin añadir nada que se quede en el pelo.
Qué es el ozono
Es oxígeno con un átomo de más
El oxígeno que respiramos va en parejas: O₂. El ozono es el mismo elemento en grupos de tres: O₃.
Ese tercer átomo está mal sujeto. Por eso el ozono es inestable: al poco de formarse lo suelta y vuelve a ser oxígeno normal. Esa inestabilidad es su gracia, y también su límite: no se puede guardar.
Cómo entra en el agua
Se genera en el momento y entra en el agua según se usa
Un generador toma aire, separa las moléculas de oxígeno y las recombina en grupos de tres. Ese ozono baja por un tubo y se disuelve en el agua del baño a través de un difusor.
No hay depósito ni bote: se produce mientras se usa. Cuando se cierra el grifo, se acabó.
Qué aporta al baño
Una acción higienizante que suma al lavado
El ozono disuelto en el agua puede ayudar a reducir las bacterias que hay en la superficie de la piel. Ese es su interés en el cuidado animal, y no otro.
Lo demás sigue siendo lo de siempre: elegir bien los productos, trabajar el manto con cuidado y dar al aclarado el tiempo que pide.
Con caducidad
Actúa mientras dura el baño. Al rato, es agua
El agua ozonizada se prepara para usarla en el momento. El ozono dura poco: se descompone, y su acción es temporal.
Eso es justo lo que buscamos: aprovechar esa acción durante el baño, dentro de una sesión pensada para cada animal, y que después no quede nada.
Cuidado con fundamento
Lo que se ha observado, y lo que no prometemos
No vendemos el ozono como un tratamiento. Lo usamos porque hay estudios que han medido lo que hace en la piel del perro, y porque ese efecto, con la concentración y el tiempo adecuados, suma al baño.
Si tu animal tiene una enfermedad de piel, adaptamos el baño a las indicaciones de su veterinario.
Lo observado
La investigación en perros ha observado una reducción de bacterias en la piel sin empeorar los indicadores de hidratación y barrera cutánea evaluados. Los resultados dependen de cómo se utiliza: la concentración y el tiempo de contacto importan.
Lo que no te vamos a decir
Esta sección está aquí a propósito, y no se quita cuando la web crezca.
No es un tratamiento. Es una manera de lavar.
No cura nada ni sustituye a un veterinario. Si tu animal tiene un problema de piel, el sitio al que hay que ir es la clínica, y encima conviene ir antes de la peluquería, no después.
No prometemos resultados en la piel ni en el pelo. Se puede explicar la química y el proceso; lo que pase en cada animal no es una promesa comercial.
No es lo que nos hace distintos. Ayuda. Lo que decide una sesión es el criterio con el que se trabaja, no el agua.
